Es una constatacion cotidiana el que la mayor parte de los niños cometen hurtos; ellos mismos manifiestan clara y conscientemente que saben que no se debe robar. Y prometen no volver a hacerlo. No obstante la promesa, vuelven a delinquir.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información