Los avances en la historia durante estos últimos veinte años han permitido abrir un abanico considerable de posibilidades en la investigación histórica, de manera que se han ampliado las áreas de conocimiento en este campo, con la incorporación de nuevas metodologías y géneros históricos, como la historia de las mentalidades, la historia social, la historia de las mujeres, etc.
En el decurso de los últimos años la historia de las mujeres ha sido una de las áreas de investigación más activa y fructíferas en el seno de la historiografía. Se trata de un campo de estudio que se está consolidando y que en estos momentos ha conseguido su reconocimiento dentro de las corrientes historiográfica de vanguardia.