Las cuatro partes de esta obra giran en torno —como indica el título general y el de los capítulos— de las tribulaciones hodiernas del derecho público. Se centran los tres primeros en institutos nucleares de éste, tales como la Constitución, el Parlamento (y el Gobierno) o la Administración de Justicia. Mientras que el cuarto examina los problemas del derecho público eclesiástico. Se integran, pues, en la línea cultivada por su autor desde hace cuarenta años de trascender la dogmática con la problematización del derecho constitucional.