El hecho de que se hayan impulsado numerosos encuentros a lo largo del tiempo es porque el cine español siempre ha estado en crisis; o eso es lo que se ha dicho y comprobado desde hace más de cien años. En numerosas revistas y publicaciones diversas se contabiliza la palabra crisis por millares. Se habla, se plantean argumentos y diseñan estrategias con buenas intenciones, pero nadie ha hecho nada más allá de todos esos encuentros. Por eso, deben impulsarse mecanismos que permitan solucionar definitivamente los problemas. En esta obra se analiza el proceloso y confuso territorio de los números diseccionando la industria a lo largo de estas décadas, remarcando los indicadores que confirman una actividad eminentemente accidental. Se contempla, igualmente, todo lo que se ha realizado y realiza en la difusión del cine español por el mundo, tanto a partir de iniciativas institucionales españolas como de otras muchas diseñadas e impulsadas en múltiples lugares extranjeros. Para comprender la percepción que el público tiene del cine español se aporta suficiente información para explicar porqué la situación de de