La memoria de la razón es una novela de gran calidad y fuerza en la redacción y exposición de los hechos, gracias a un estilo en el que se cuida la palabra y la descripción detallada de cada personaje y situación, en la línea de García Márquez y Faulkner, autores a los que José Vicente confiesa admirar. Pero no es sólo la huella de grandes autores lo que se percibe en el riquísimo colorido del lenguaje de esta obra. Además, La memoria de la razón revela dos mundos: uno el de la memoria como forma interna de la experiencia; y otro, el de la razón como forma externa, y a los que sus personajes se acercan y alejan en el momento adecuado formando una historia que cautiva al lector.