Paula y su hermano Miguel van al pueblo a pasar las vacaciones. Paseando por el bosque encuentran una casa muy tenebrosa que está muy cerca de la suya. En la puerta, hay sentada una mujer mayor, con la nariz muy larga y una verruga. ¡No hay duda! ¡Es una bruja!
Paula está convencida de que la vecina que tienen a lado de su casa de vacaciones es una bruja y ha secuestrado a su hermano.