Con su testimonio personal y su gran cultura masónica, Serge Abad-Gallardo demuestra que, desde hace trescientos años, la masonería especulativa se esfuerza por minar todo lo conseguido en dos mil años de cristianismo, y especialmente de catolicismo, ya que es esta una religión estructurada, jerarquizada y unificada en torno al Papa: se trata de un verdadero «combate espiritual», ignorado hoy en día tanto por muchos católicos como por muchos masones de los tres primeros grados.