El crimen cibernético es un delito de nuevo cuño que, caracterizado por su expansión transfronteriza, desafía al legislador nacional, regional e internacional, con alto índice de nocividad para bienes jurídicos protegidos. Nuestro estudio cobra vida a partir de sucesos actuales, en un desarrollo tecnológico inigualable que atañe a la globalización de las relaciones y los intercambios entre personas, mercancías y servicios; una realidad que ha encontrado en Internet un aliado, que deja en segundo plano las diferencias ideológicas, políticas, religiosas o de otra índole que impedían la cooperación y las relaciones regionales y globales. La globalización que vivimos ha hecho que también la actividad ilegal, especialmente la delincuencia, se aproveche de las facilidades que ofrece la red para extender una delincuencia de carácter transnacional con alcance global, que para su respuesta necesita un mismo afán por parte de los Estados y organizaciones internacionales y locales. Ante este panorama habría que entender la importancia de fomentar una cultura de ciberseguridad, tener unas normas, reglamentaciones y prot