TRECE PARA EL DIABLO

TRECE PARA EL DIABLO

LAS MIL CARAS DEL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS (GOTICA 77)

23,27 €
IVA incluido
NO DISPONIBLE
Editorial:
VALDEMAR
Año de edición:
Materia
Literatura terror
ISBN:
978-84-7702-660-0
Páginas:
352
Encuadernación:
Otros
Colección:
VARIAS
23,27 €
IVA incluido
NO DISPONIBLE

Su legendario origen, muy anterior a la tradición bíblica, se diluye en la bruma del tiempo. Su verdadero nombre es desconocido: Demonio, Satán, Ahriman, Baal, Lucifer, Belcebú, Belfegor, Baphomet, Asmodeo, Mammon, La Bestia, El Angel Caído, El Maligno y tantos otros no son más que inútiles tentativas humanas de nombrar al Innombrable. Su apariencia, igualmente múltiple y escurridiza: serpiente, macho cabrío, hermosa doncella seductora, misterioso caballero, gato negro, híbrido cornudo, con pezuñas y rabo, bello andrógino, vampiro y mil máscaras más, nos habla de su astucia y recursos. Odiado por muchos, y venerado por algunos como ángel rebelde contra la tiranía divina, su historia es la de la humanidad, pues forma parte esencial del inconsciente colectivo. Trece para el Diablo. Las mil caras del Príncipe de las Tinieblas es una antología de textos que trata de recapitular los diferentes temas relacionados con el Diablo rastreando las sulfurosas huellas que ha dejado en la moderna literatura occidental. Así, el relato de Alan Moore Compañeras de labor (1996) recrea el mundo de las brujas; Jonathan Carroll, con La habitación de Jane Fonda (1982), nos ofrece una visión moderna e inesperada del infierno; El diablo y Daniel Webster (1938), de Stephen Vincent Benet, toca el tema del pacto con el Diablo; Una neurosis demoníaca en el siglo XVII (1922) es un fascinante ensayo de Sigmund Freud sobre la posesión diabólica; La bruja de Verberie (1797), relato del librero francés escéptico e ilustrado Mercier de Compiègne, narra los pormenores de un sabbat... El volumen incluye la popular novela corta de Jacques Cazotte El diablo enamorado (1772).

LEER UN FRAGMENTOSu legendario origen, muy anterior a la tradición bíblica,

se diluye en la bruma del tiempo. Su verdadero nombre es

desconocido: Demonio, Satán, Ahriman, Baal, Lucifer, Belcebú,

Belfegor, Baphomet, Asmodeo, Mammon, La Bestia,

El Ángel Caído, El Maligno y tantos otros no son más que inútiles

tentativas humanas de nombrar al Innombrable. Su apariencia, igualmente múltiple y escurridiza: serpiente, macho cabrío, hermosa doncella seductora, misterioso caballero, gato negro, híbrido cornudo, con pezuñas y rabo, bello andrógino, vampiro

y mil máscaras más, nos habla de su astucia y recursos.

Odiado por muchos, y venerado por algunos como ángel rebelde contra la tiranía divina, su historia es la de la humanidad,

pues forma parte esencial del inconsciente colectivo.

Trece para el Diablo. Las mil caras del Príncipe de las Tinieblas

es una antología de textos que trata de recapitular los diferentes

temas relacionados con el Diablo rastreando las sulfurosas huellas

que ha dejado en la moderna literatura occidental.

Así, el relato de Alan Moore Compañeras de labor (1996)

recrea el mundo de las brujas; Jonathan Carroll, con La habitación de Jane Fonda (1982), nos ofrece una visión moderna e inesperada del infierno; El diablo y Daniel Webster (1938),

de Stephen Vincent Benet, toca el tema del pacto con el Diablo; Una neurosis demoníaca en el siglo XVII (1922) es un fascinante ensayo de Sigmund Freud sobre la posesión diabólica;

La bruja de Verberie (1797), relato del librero francés escéptico

e ilustrado Mercier de Compiègne, narra los pormenores

de un sabbat... El volumen incluye la popular novela corta

de Jacques Cazotte El diablo enamorado (1772).

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